miércoles, 15 de mayo de 2013

Vienes a mi en un sueño y me besas, me besas en el piso, en el costado donde nadie nos ve, donde nadie puede vernos.
Sin embargo todos lo saben, y sin palabras nos incomodan, y tú te enojas, y sin palabras nos distanciamos
Y yo introvertidamente callo, tengo miedo a elegir
Pero luego despierto y no sé por qué el miedo sigue siendo real, lo siento
 aunque tu beso no haya existido, aunque nunca existirá

3 comentarios:

Ivan Lukman dijo...

En sueños mantenemos vivos los deseos, las ganas de encontrarnos con el otro, la via de escape para no extrañar.

Saludos.

Jorge Ampuero dijo...

Suele pasar a veces, hay sueños que son más reales y papables que la misma realidad. Certero post.

Saludos.

Xaj dijo...

Volver los sueños,
los deseos,
una realidad
sin alfileres.

Saluditos, muchos